La lucha contra el Sekkyo Ojisan: El desafío de los eventos de videojuegos en Japón

Tokyo Game Dungeon intensifica su campaña contra los visitantes que acosan a desarrolladores con consejos no solicitados

Eduardo CasanovaEduardo Casanova
06/05/2026 17:46
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Llevamos décadas recorriendo pasillos de ferias, oliendo a plástico nuevo y escuchando el clic persistente de los botones. En nuestra experiencia, el ecosistema de los videojuegos es un jardín complejo. Sin embargo, en eventos como el Tokyo Game Dungeon, ha florecido una mala hierba difícil de arrancar. Se trata del Sekkyo Ojisan, un término japonés que define a la perfección a ese individuo que siente la necesidad vital de impartir cátedra sin que nadie se lo pida.

Este fenómeno no es nuevo para nosotros. Los organizadores de esta relevante feria de desarrolladores independientes en Japón llevan dos años intentando erradicar esta conducta. La tarea es similar a intentar vaciar el mar con un cubo de playa. El problema principal radica en la psicología del sujeto: quien se comporta como un Sekkyo Ojisan rara vez es consciente de que lo es. Es una ceguera selectiva que afecta al sentido común y al respeto básico por el trabajo ajeno.


Definiendo al predicador de los stands

Nosotros entendemos el término en un sentido amplio. Aunque la traducción literal evoca a un "señor sermoneador", la organización del evento aclara que el Sekkyo Ojisan no tiene edad ni género. Es una actitud. Se trata de personas que acosan a los desarrolladores con críticas condescendientes. Suelen cuestionar las habilidades técnicas o las decisiones creativas de los autores de forma agresiva y, lo que es peor, sin haber probado siquiera la demo del juego en cuestión.

Las estadísticas de convivencia en estos eventos indican que este es el perfil más detestado por la comunidad. Imaginen dedicar meses de insomnio a programar un código para que alguien, con la autoridad que le da su sofá, venga a decirles que todo está mal. Es una situación que genera una frustración profunda en los organizadores. A pesar de los esfuerzos por concienciar, los incidentes reportados en la edición de mayo de 2026 demuestran que el ego es una fuerza de la naturaleza difícil de contener.


Humor ácido contra la arrogancia

En nuestra trayectoria hemos visto muchas campañas de relaciones públicas, pero pocas tan directas como las de Tokyo Game Dungeon. Han optado por el sarcasmo para ver si, por un golpe de suerte, el mensaje penetra en esas mentes blindadas. En sus vídeos promocionales no se andan con chiquitas. Han llegado a sugerir que, si estos críticos son tan brillantes y graduados en las mejores universidades, deberían cobrar por sus consejos en conferencias de alto nivel en lugar de regalarlos en un pasillo.

Incluso el humor negro tiene su espacio aquí. En una de sus piezas de comunicación, mencionaban con sorna que en otros países la paciencia con estos personajes sería mucho menor. Nosotros preferimos la vía diplomática, pero entendemos el hartazgo. La metáfora es clara: el Sekkyo Ojisan es un virus que drena la energía de los creadores noveles. Es ese ruido blanco que impide escuchar las críticas constructivas que sí aportan valor al desarrollo de un título.


Un compromiso con el respeto mutuo

La organización ha manifestado sentirse "increíblemente frustrada". No es para menos. Mantener un entorno seguro para la creatividad requiere que todos los asistentes respeten el contrato social básico: no ser un estorbo. Nosotros creemos que la educación es la base de cualquier industria cultural. Si vas a una feria, juega, disfruta y, si tienes algo que decir, hazlo desde la humildad de quien sabe que crear algo de la nada es una tarea titánica.

El plan para futuras ediciones es seguir insistiendo bajo el lema "NO MORE Sekkyo Ojisan". No sabemos si lograrán la erradicación total, pero la persistencia es una virtud muy japonesa que nosotros admiramos. Al final del día, los videojuegos son para disfrutarlos, no para utilizarlos como pedestal desde el que mirar por encima del hombro a los demás. Si sientes que tienes la verdad absoluta sobre cómo programar el próximo gran éxito, quizá el lugar adecuado sea tu propio estudio y no el stand de un joven entusiasta.

¿Has presenciado alguna vez este tipo de comportamientos en eventos de videojuegos? Cuéntanos tu experiencia y ayúdanos a fomentar un ambiente de respeto en nuestra comunidad. ¡Comparte este artículo y únete a la causa contra los sermones no solicitados!

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