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Japón pierde millones por no saber vender anime: Inversionista exige cambios

Un experto financiero viajó a Latinoamérica y exigió a las empresas japonesas dejar de esconder sus series.

Kim Seo-yeonKim Seo-yeon· 2 min de lectura 1 comentarios

Que los japoneses por fin se den cuenta de que en Latinoamérica amamos sus series es un paso gigante para toda la comunidad. Este lunes, dentro del mundo de los negocios del anime, el famosísimo inversionista japonés Hideto Fujino sorprendió a todos al exigir un cambio urgente en las empresas niponas para que dejen de esconder sus personajes y empiecen a exportarlos al resto del mundo como si fueran el nuevo Silicon Valley.

El despertar en Latinoamérica

Resulta que este experto en dinero acaba de regresar de un viaje por Brasil y Argentina, y se quedó con la boca abierta al ver el nivel de fanatismo de los otakus latinos. Él mismo confesó en televisión que la gente de este lado del mundo conoce cada detalle y secreto sobre Dragon Ball, Naruto y Jujutsu Kaisen. Al ver que nos morimos por consumir más de sus historias, se dio cuenta de que Japón está desperdiciando una mina de oro gigante por no saber vender sus productos fuera de su isla.

El Silicon Valley de los otakus

Para que la gente de traje y corbata lo entendiera fácil, el inversionista usó una comparación perfecta: el anime es para Japón lo que la tecnología y las computadoras son para Estados Unidos. Su cultura y sus dibujos son su arma más poderosa para conquistar el mercado global y ganar billones de yenes, pero actualmente lo están haciendo pésimo porque las empresas japonesas son súper cerradas y le tienen miedo a los negocios internacionales.

Abrir las puertas a los extranjeros

El gran problema es que los japoneses son muy celosos con sus franquicias y casi siempre prefieren dejar las ganancias encerradas en su propio país. Para que la industria crezca de verdad y llegue a todos los fans del mundo, el experto propuso los siguientes cambios urgentes:

  • Cambio de mentalidad: Dejar de pensar en chiquito y empezar a exportar los shonen de forma agresiva a todos los rincones del planeta.
  • Dinero extranjero: Aceptar que empresas de otros países inviertan millones para ayudar a crear nuevas series, mercancía y videojuegos.
  • Contratar talento global: Trabajar de la mano con expertos extranjeros que sí saben cómo vender estas historias, en lugar de intentar hacerlo todo ellos solos desde Tokio.

Viendo que a los jefes millonarios de Japón por fin les está importando el fanatismo que hay en nuestra región, ¿crees que los estudios de animación empiecen a traer más eventos oficiales, tiendas de mercancía y estrenos de cine simultáneos aquí en Latinoamérica?

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cr3389705
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que no los japoneses son racistas?,dudo que le hagan caso.