Cultura Otaku

El gobierno de Japón le dio cero pesos a los animadores de tus series favoritas

Un reporte oficial confirmó que el gobierno japonés no le dio ni un centavo a los dibujantes en 2024.

Sebastián MamaniSebastián Mamani· 2 min de lectura 1 comentarios

Saber que los dibujantes japoneses ganan una miseria por hacer tus series favoritas es un secreto a voces, pero las cifras oficiales acaban de empeorar las cosas. Este lunes, dentro de la industria del anime, el gobierno de Japón dejó a todos los otakus indignados al revelar que de todos los millones de yenes que repartieron para ayudar al mundo del entretenimiento en 2024, absolutamente cero pesos llegaron a los bolsillos de los verdaderos animadores.

Millones de yenes para los hombres de traje

Los documentos oficiales del Ministerio de Economía de Japón mostraron que el gobierno regaló casi 42.5 millones de dólares para impulsar los proyectos de entretenimiento durante el año pasado. La mayor parte de ese dinero se la quedaron las películas con actores reales, mientras que el anime solo logró rascar un 12.6 por ciento de todo ese presupuesto millonario. El verdadero problema no es la cantidad, sino en qué manos terminó todo ese dinero público.

Cero pesos para los verdaderos artistas

Lo más indignante del reporte es leer en qué se gastaron ese dinero. Casi todo el presupuesto se usó para pagar publicidad, ayudar a exportar las series a otros países y financiar enormes campañas de mercadotecnia. Cuando los auditores buscaron cuánto dinero en efectivo se le entregó directamente a los artistas, escritores y animadores que se quedan sin dormir para dibujar los capítulos, el número fue exactamente de 0.0 por ciento.

La trampa de la burocracia japonesa

El propio gobierno sabe que la están regando y admitieron que tienen que buscar nuevas formas de pagarle a los artistas. Los expertos que vigilan la industria explicaron que el sistema está completamente roto y perjudica a los más débiles por tres razones principales:

  • Exceso de papeleo: Los dibujantes trabajan demasiadas horas y no tienen tiempo para llenar los formularios aburridos y larguísimos que exige el gobierno.
  • Ganancia para los ricos: Las empresas gigantes con oficinas llenas de contadores son las únicas que logran hacer los trámites a tiempo para cobrar estos millonarios cheques.
  • Estudios en quiebra: Mientras el país se hace rico exportando mercancía y vendiendo series en el extranjero, los estudios pequeños se van a la ruina por falta de apoyo económico real.

Viendo que los políticos prefieren darle millones a los ejecutivos de ventas en lugar de ayudar a los artistas que apenas tienen para comer, ¿crees que la calidad de la animación en Japón empeorará si los estudios pequeños siguen cerrando sus puertas?

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Sicaliptico
Sicaliptico
¡Japos corruptos! nada que envidiar de Latam